lunes, 19 de noviembre de 2012

Nadie fue a su funeral.

Nadie fue a su funeral.
Decían que era una buena persona.
Nadie fue a su funeral.

Todos creían que ella no necesitaba a nadie, mentían.
En realidad, nadie la necesitaba a ella, dolía.

Intentó hacerse la fuerte pero no lo conseguía.
Por las noches, solo la escuchaba su almohada.

Ella estaba dispuesta a dar amor, pero nadie lo quería.
Nadie fue a su funeral.

Todos lloraron con la noticia, pero nadie lo sentía.
Ella estaba dispuesta a dar amor, pero nadie lo quería.

Su móvil no sonaba, nadie le contaba nada, pero ella lo fingía.
En realidad, nadie la necesitaba a ella, dolía.

Veía como los demás se querían.
Quizás hay personas destinadas a quererse solo a ellas mismas.
Pero ella no se sentía así.

Se auto-engañó, y por fin consiguieron lo que querían.
Nadie fue a su funeral, ni siquiera ella misma.


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